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información:

Betún es un niño de la calle, uno entre millones, sin nada, sin nadie. Su historia es una poesía sobre el vacío, que consigue llenar el corazón del público. Teatro Strappato presenta un inolvidable espectáculo de máscaras sin palabras pero de gran significado, una fabula teatral que se materializa y desvanece ante el público. Imágenes que las trae y se las lleva el viento, pero que deja recuerdos imborrables.

100 millones de niños viven en las calles de nuestro mundo de los cuales 40 millones en América Latina, Betún es ese rostro incomodo que nos mira a los ojos y resulta el espejo mágico que nos muestra la peor cara de nuestra especie, Betún es 100 millones de niños invisibles pero con una cara, la otra cara de nuestra humanidad. Todo lo que ocurre en “BETÚN” nos ha sido contado por niños de la calle.

La investigación que ha llevado a cabo Teatro Strappato durante su viaje en Bolivia a principios del 2016 sobre los niños que viven y trabajan en las calles de las metrópolis de América Latina tiene como fruto “Betún”, un espectáculo sin palabras pero que dice muchas cosas. Una máscara de cuero que por un rato se convertirá en el rostro de millones de niños. Dicho espectáculo se estrena en julio del 2016 en el festival de Avignon Le Off (Francia.

Teatro Strappato es una compañía nómada de actores-artesanos con base en Europa, crea sus obras entre Berlín (Alemania), Murcia (España) y Treviso (Italia) para llevarlas al resto del mundo. Teatro Strappato trabaja en dos campos de investigación paralelos; por un lado realiza investigaciones de temáticas sociales y crea espectáculos que consiguen reflejar dichas problemáticas con un lenguaje contemporáneo e innovador; por otro lado trabaja en los lenguajes teatrales históricos que se servían tanto de la máscara como de los personajes arquetipo. Ambos campos de investigación se retroalimentan y tienen como fruto los inconfundibles espectáculos de TEATRO STRAPPATO.

(EN ROSA INFORMACIÓN FACILITADA POR LA COMPAÑÍA / TEATRO).

comentario:

BETÚN. 4 SUEÑOS Y 5 REALIDADES DE UNA VIDA DE CALLE, de Teatro Strappato, es la historia de un niño de la calle, que se presenta ante nosotr@s en una propuesta cuyo contenido ha sido construido a partir de testimonios de los propios niños que han sufrido este destino. BETÚN llega a Madrid en una breve parada durante los días 29, 30 y 31 de marzo de 2018, antes de continuar su gira que les llevará a partir de ahora por Berlín, Bolivia, Francia, etc. 

Este espectáculo cuenta una historia actual y cargada de realidad, donde el protagonista ‘BETÚN’ da voz y pone ojos a miles de pequeñas miradas. BETÚN es un niño que como otros miles de niños no puede controlar las circunstancias de su vida, la responsabilidad de su cuidado recae en otras personas, los supuestos ‘adultos’, pero finalmente debe vivir y sobrevivir en la calle, como un pequeño ser indefenso rodeado de una sociedad deshumanizada en la que priman modelos productivos donde los pequeños de la calle no tienen cabida y están a merced de los depredadores.

Una de las partes más interesante de esta propuesta es su propia concepción, que comenzó en 2016 con varios meses de investigación bibliográfica por parte de Teatro Strappato y un posterior viaje y residencia en Bolivia, concretamente en el Centro Tiquipaya Wasi en la ciudad de Cochabamba, siendo testigos de primera mano de la propia realidad social, en un lugar representativo, si pensamos que aproximadamente un cuarenta por ciento de esta infancia abandonada vaga por las calles de América Latina, además de zonas de extrema pobreza y de las zonas en conflicto armado. Tras la estancia en el Centro de acogida Tiquipaya Wasi, ha surgido un pequeño proyecto de colaboración con Teatro Strappato que recauda fondos mediante la venta de pequeños recuerdos creados en este centro, una ayuda para el mantenimiento del mismo en su trabajo de acogimiento de menores desprotegidos.

BETÚN. 4 SUEÑOS Y 5 REALIDADES DE UNA VIDA DE CALLE, es una propuesta pensada tanto para informar como para sensibilizar al espectador, con un formato sencillo y comprensible para todo tipo de públicos, que no se basa en mostrar la realidad pura y dura, sino en la búsqueda de un lenguaje poético y sensible a la par que claro, que Teatro Strappato ha construido utilizando para ello su propio código, a modo de fábula o cuento (de comienzo impactante), pero de contenido más explicativo e imaginativo que explícito.

Así, este espectáculo dirigido por Vene Vieitez e interpretado por Cecilia Scrittore y Vene Vieitez, se divide en 11 pequeñas piezas, 4 sueños (Bienvenido a la calle, bienvenido al infierno; Mamá ha vuelto 1; la cloaca, el infierno de la ciudad; Mamá ha vuelto 2) y 5 realidades (Abandono; soledad y hambre; señores de bien; comer o ser comido; inevitablemente… la droga), más obertura y final, que nos muestran, a modo de pieza teatral formada por un testimonio interpretativo y otro musical, el viaje sin retorno de BETÚN.

En esta cuidada dramaturgia no existe el silencio, ya que la música juega un papel muy importante al igual que los diferentes ruidos de la cuidad. No hay texto, solo una palabra recurrente que sale de la boca desesperada del pequeño BETÚN: MAMÁ. En un espectáculo que juega con lo obvio, pero también con la metáfora, con lo simbólico y lo onírico a través de la Sonata para piano y clarinete op. 167 de Camille Saint-Saens, como testimonio musical que, con cada movimiento (Alegreto, Allegro animato, Lento y Molto allegro – Allegretto), envuelve los 4 sueños de BETÚN, aunque sus 5 realidades están llenas de ruidos, miedos y sonidos estridentes de una ciudad que no para por nada ni por nadie.

Así pues, tenemos dos partes bien diferenciadas, la musical y la propia acción interpretativa del teatro de máscaras. La parte musical, es intensa y está más enfocada a un público adulto más adaptado a las variaciones sinfónicas y melódicas y su significado en el mundo onírico propuesto, mientras que la parte interpretativa se basa en escenas sencillas, cada una de las cuales se desarrolla con un formato reiterativo que ayuda a la comprensión de lo que está sucediendo al espectador más joven. Además, ambos rasgos combinan hábilmente los momentos más obvios con construcciones más poéticas y simbólicas (corazón, sangre, etc.), y de esta forma, la propuesta presenta amplitud de miras y se proyecta a todo tipo de públicos y sensibilidades.

La puesta en escena es sencilla y visual, todos los elementos necesarios para el desarrollo de la propuesta se encuentra en escena, en bolsas de basura, un mensaje directo a los ojos y al corazón. Además, a esta puesta en escena se suma la propia fuerza de las máscaras de cuero de Teatro Strappato, realizadas por ellos mismos, es decir por Cecilia Scrittore y Vene Vieitez, que también interpretan a los personajes de la obra. Ambos realizan un trabajo interpretativo honesto, digno y muy comprometido. La pequeña figura de Cecilia Scrittore da vida a BETÚN, con su máscara infantil, los movimientos de su boca y la gestualidad de su cuerpo es capaz de llevarnos de la alegría del juego de un niño al horror del miedo en cuestión de segundos. Mientras, Vene Vieitez, nos muestra una amplia variedad de personajes de rasgos identificables, ya que están dibujados remarcando unas características psicológicas coherentes y definitorias, claramente reconocibles en el inconsciente colectivo.

Una característica a remarcar es el uso, en algunos momentos, de las mismas máscaras para dar vida a diferentes personajes (por parte de Vene Vieitez), consiguiendo que, con el simple cambio de un elementos accesorio, como un gorro o una prenda de vestir, queden transformados los rasgos de la personalidad de un personaje en otro, jugando con los arquetipos que tienden a dominar su personalidad. Toda una demostración de dominio del juego expresivo y de las máscaras en escena.

BETÚN es un viaje de infancia perdida, de abandono, de explotación, etc., contado a modo de cuento o fábula repleta de sencillez y con la delicadeza de un relato suavizado, ya que tristemente, la realidad supera la ficción.

BETÚN es teatro social y comprometido, reivindicativo y humano, por supuesto, podría ser más duro o más compacto en sus dos partes: la musical y la interpretativa, pero su objetivo es visibilizar una realidad social al mayor número de personas, de forma clara, pero no agresiva y por ello, nos proponen este cuento de realidades donde existen momentos amables que se cubren con las zonas oscuras y tristes del abandono, en un intento de sacarnos del inmovilismo emocional poniendo cara al sufrimiento de aquellos cuyo bienestar deberían ser una prioridad en cualquier sociedad.

 

ficha:

Dirigido por Vene Vieitez
con: Cecilia Scrittore y Vene Vieitez
Escanografía: diseñada y elaborada por TeatroStrappato
Vestuario: diseñados por Teatro Strappato
elaborados por AnaMari y Juani
Máscaras originales: Cecilia Scrittore y Vene Vieitez

Más informacióm: www.teatrostrappato.com

 

 

autor/a

img

ESTRELLA SAVIRÓN (alias Agolpedeefecto).

 

Hago crítica teatral, pero sobre todo amo el teatro, e intento lograr la difusión veraz de la cultura. He colaborado en varios medios en España y fuera de nuestras fronteras y en programas de radio dedicados a las artes escénicas. En 2007 creé Agolpedeefecto.com, una revista digital que tenía como objetivo la difusión de la cultura, con amplitud de miras y aún sigo en el empeño.

 


 

fecha:

Marzo 18

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