Revista cultural   -   Critica teatral   -   ISSN 2255-3894



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información:

(EN ROJO INFORMACIÓN FACILITADA POR LA COMPAÑÍA / TEATRO):

Tras un  apasionante Taller de investigación sumergidos en YERMA de Federíco García  Lorca, acompañados por un amplio equipo de actrices, actores y creadores, bajo la dirección de Juan Pastor contando con la colaboración de  Pedro Ojesto, Miguel Tubía, Arnold Taraborrelli y Carmen Vélez  entre otros,  la Compañía GUINDALERA presenta  su nuevo montaje:  YERMA 2019. Espectáculo con el que se propone cerrar un ciclo como compañía de repertorio en Espacio GUINDALERA.

LA PROPUESTA: En una mirada a nuestro pasado vemos que el comportamiento de nuestros abuelos, reflejado en la obra de Lorca, estaba condicionado por unas exigencias sociales que podían llevarles a conflictos irresolubles y a un destino trágico. Durante muchas generaciones ese comportamiento nos ha marcado y hoy en día puede estar condicionando de forma negativa en el cambio necesario que nuestra sociedad actual requiere, fundamentalmente en la relación entre géneros y en los roles asignados a la mujer en este mundo cambiante.

 ¿De dónde viene el  inmenso deseo de procrear de Yerma? ¿Es algo que se encuentra en nuestra naturaleza, algo biológico,  el instinto de mantener la especie y que sobre todo se encuentra en el género femenino o es algo más activado por normas sociales muy arraigadas en nuestros abuelos y que obligaba a la mujer a cumplir con la inmensa responsabilidad de mantener la especie humana? 

Esa responsabilidad o exigencia genera en Yerma  una gran contradicción entre la tarea impuesta de procrear y la inmensa humillación de no poder hacerlo. Unas normas sociales estrictas le impedían hacerlo fuera del matrimonio, la honra se lo impedía. “¿Te figuras que puedo conocer otro hombre?… Yo no busco” dice Yerma.

Dos realidades, la primera, un coro de actores y actrices actuales reflexiona sobre el conflicto de Yerma generado en nuestro pasado, un pasado no muy lejano. Ese coro y las individualidades desgajadas de él, conforman la parte musical y dan una dimensión poética,  surgen de una raíz muy honda y adquieren otro relieve. Sus componentes participan como personajes-lavanderas juzgando el comportamiento de Yerma, en la romería como partícipes de ella o en momentos puntuales dando la altura poética requerida desde nuestro presente. Lo hacen a través de canciones, juegos rítmicos o movimientos corales.

La otra realidad está conformada por diferentes individualidades que salen y entran en el coro para encarnar los principales protagonistas de la obra, personajes de un pasado donde el destino de la mujer transcurría en una arcaica sociedad y se enfrentaba al profundo dolor ante el misterio de la vida y en este caso concreto al deseo desesperado de la fertilidad. Los actores y actrices hacen uso de la palabra de una forma profunda pero liviana y sin ser atrapados por la belleza de las palabras, alejados de la retórica, de lo «musical». Poesía, pero verdad sin artificio. Se vivencia nuestro pasado encarnado por los personajes que participan en la fábula  de la obra. El orden y la tradición enmarcados en un principio de autoridad que exigía la práctica de unas determinadas funciones para los diferentes géneros en aquella sociedad. La función de la mujer casada era la de tener hijos. Esa imposición, constante en nuestro pasado histórico genera una inercia difícil de erradicar en pocos años y el coro, desde otra realidad,  reflexiona sobre esto. La individualidad de Yerma, su instinto, sus deseos, incluso su imaginación choca contra unas normas respetadas por ella misma y generan el conflicto principal de la obra y el coro que pertenece a nuestro mundo presente, reflexiona sobre esa herencia.

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comentario:

El Espacio Guindalera, creado por Juan Pastor y Teresa Valentín-Gamazo, tras 15 años de actividad como Centro de creación, formación y plataforma de proyectos, cesa su actividad, comenzando en 2020 una nueva etapa. Pero antes de su cierre (del que esperamos un nuevo resurgir), el Espacio GUINDALERA ha presentado su última producción como compañía titular: YERMA 2019, versión de Yerma de Federico García Lorca dirigida por Juan Pastor, y protagonizada por María Pastor y José Carrasco acompañados de Marina Andina, Alicia González, Raquel Pardos, Raúl Fernández / José Bustos, y con música original compuesta por Pedro Ojesto.

YERMA 2019 tiene su origen en uno de los laboratorios de creación escénica del espacio de creación Guindalera, realizado bajo la atenta supervisión de Juan Pastor, responsable de la versión y la dirección de la propuesta, junto a José Bustos como ayudante de dirección. Juan Pastor opta por situar la acción en un entorno rural (como en la obra de referencia), pero de forma deslocalizada para plantear la universalidad y atemporalidad del conflicto, ya que toda su fuerza se encuentra en el drama que vive la protagonista, una mujer que, sometida a las reglas y condicionamientos sociales y morales de la sociedad, se consume internamente por su aparente imposibilidad de engendrar. De esta forma, se resalta el conflicto interno (y externo), de una mujer mostrando desde múltiples variables como: lo que ella desea, lo que necesita, lo que la sociedad le impone, los condicionamientos éticos y morales a los que está sometida, etc.

Aunque Juan Pastor ha respetado el texto original de la obra de Lorca, ha dotado a la propuesta de una doble estructura, construyendo dos capas que se mezclan y entrecruzan. Por un lado, el drama lorquiano propiamente dicho, es decir, el drama de una mujer frente a su imposibilidad de engendrar y su proceso de frustración y ‘amargamiento’; por otro lado, existe una segunda capa más abstracta pero igualmente llena de significado, que se escenifica con la aparición en escena, en determinados momentos de la propuesta, de una especie de coro griego, a modo de altavoz de emociones. Este coro no participa activamente en la acción sino que marca el tiempo con su presencia grupal y su voz, una colectividad compartida formada por individuos que juntos alzan la voz, pero que también marcan la presión que ejerce el colectivo sobre el individuo. Los movimientos del coro son pausados y su presencia en escena se muestra contundente, puesto que ellos representan la colectividad. (Asesores de movimiento: Arnold Taraborrelli y Carmen Vélez).

María Pastor da vida a Yerma y José Carrasco a Juan, su marido, sobre ellos dos y especialmente sobre María Pastor, recae toda la fuerza de la tragedia. Ambos forman una pareja de contrastes, que comienzan visibilizándose con la ternura de Yerma y la aspereza de Juan, de forma que a medida que la propuesta se va desarrollando y asimilamos la naturaleza de los personajes, así como el viaje emocional de Yerma, vamos confirmando la acertada elección de ambos protagonistas. José Carrasco da vida a un marido rudo, autoritario y áspero, con la marcada dualidad de buscar incansablemente los frutos de la tierra, pero que se muestra más indiferente a tener sus propios ‘frutos’ hijos, mientras que María Pastor saca partido a la cada uno de los matices que posee su personaje (que son muchos), consiguiendo llevar eficazmente al espectador a través del viaje que la protagonista realiza desde su papel de amorosa cuidadora y alegre esposa hacia la amargura de quien lucha sin descanso contra la necesidad de asumir un destino no deseado. María Pastor, nos ofrece una interpretación compacta donde interpreta, canta, etc. (asesor de canto: Miguel Tubía), mostrando naturalidad y soltura, consiguiendo una interpretación más libre y madura que en otras propuestas de la compañía Guindalera.

Pues bien, en este proceso de visualización del giro personal y emocional que experimenta Yerma, se utiliza también la figura de otras mujeres, como punto donde se pone el foco comparativo. Así pues, alrededor de Yerma, se sitúan otras mujeres que se relacionan directamente con ella y que corresponden con prototipos comparativos claros, así tenemos la mujer que sigue los designios marcados por la sociedad, la que ha sido madre por propio convencimiento y la que se niega a seguir el camino marcado, de una forma u otra, todas ellas, han tenido la posibilidad de escoger o han dejado que el destino decida (también es una forma de escoger), sin embargo, nuestra protagonista quiere y no puede, y de ahí el conflicto, el enfrentamiento mental y físico con ella misma y con la posición (y las etiquetas) que le colocan el resto de la sociedad, incluido su propio marido (no olvidemos que el papel de la mujer de la época era únicamente ser madre y esposa).

Estas mujeres son interpretadas por Marina Andina, Alicia González y Raquel Pardos, completando el reparto Raúl Fernández / José Bustos dando vida a Víctor, el amigo de la infancia de Yerma. Todo ellos además, conforman el ‘coro griego’ que va apareciendo a lo largo de la propuesta. De esta forma se conjuga tanto la parte ‘real’ rural como el simbolismo de los elementos lorquianos, que también quedan patentes en la escueta escenografía compuesta fundamentalmente de elementos accesorios, pero con alto grado de simbolismo (cestas de mimbre para llevar la comida al campo, madera, barro, etc.). Diseño de iluminación: Sergio Balsera, Vestuario / Ambientación: Teresa Valentín-Gamazo.

Ciertamente la presencia femenina en la obra (al igual que en la original) es más numerosa que la masculina, la mujer, su situación social y la maternidad, como fin de su existencia, están muy presentes en todo momento. Pero, en este drama lorquiano, además de ser importante la figura de la mujer y la forma en la Yerma vive su incapacidad para quedarse embarazada, destaca también, la constante presencia de la figura del ‘hijo’ que encontramos durante toda la propuesta (los hijos nacidos, los no nacidos y los que ya no nacerán), como punto de referencia, comparación, etc., y sobre el que se apoyan las consideraciones hacia la mujer en la sociedad rural conservadora de la época.

Espacio Guindalera nos ofrece una interesante versión con YERMA 2019, una tragedia donde esterilidad, amor, desamor, honor, honestidad, frustración, sumisión, apariencias, autoridad, instinto, etc., están presentes canalizados en el figura de Yerma que lucha contra un destino que no desea (ya que desea tener hijos pero no puede con su marido, tampoco puede engañarle ya que la honra es primordial), aunque su forma de rebelarse y escapar es condenarse a la soledad completa.

YERMA 2019, es una propuesta que deja patente el peso de nuestro pasado a través del drama de una mujer cuyo deseo por ser madre se convirtió en una obsesión destructiva que alimento la fuerza y la resolución necesarias para enfrentarse a la represión, y todo ello mostrado pulcramente a través de la palabra de Lorca, de la música, de la expresión corporal, etc., en una propuesta compacta y bien medida que nos deja un grato sabor de boca en el ingrato trago de saber, que es la última producción de la compañía Guindalera como compañía titular del Espacio Guindalera.

 

ficha:

REPARTO:

YERMA: María Pastor.
JUAN: José Carrasco.
VÍCTOR: Raúl Fernández/José Bustos.
VIEJA/DOLORES: Marina Andina.
MARÍA: Alicia González.
MUCHACHA: Raquel Pardos.

MÚSICA ORIGINAL-CANCIONES: Pedro Ojesto.
ESCENOGRAFÍA Y COREOGRAFÍA: Juan Pastor.
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Sergio Balsera.
VESTUARIO / AMBIENTACIÓN: Teresa Valentín-Gamazo.
DISEÑO CARTEL: María De Alba.
VIDEO: Susana Martín.
FOTOGRAFÍA: Manuel Martínez y Susana Martin.
PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Mariano Rochman.
AYUDANTE DE PRODUCCIÓN: Sara García.
REGIDURÍA: Paula Gutiérrez.
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: José Bustos.
VERSIÓN Y DIRECCIÓN: Juan Pastor.
ASESOR DE CANTO: Miguel Tubía
ASESOR DE MOVIMIENTO: Arnold Taraborrelli y Carmen Vélez
DECORADO: María D. Alba y Morgan Blasco, Kike del Río
ESPACIO SONORO: Escuela de Nuevas Músicas
PRENSA: Lemon Press
AYUDANTE DE PRODUCCIÓN: Sara García
PRODUCCIÓN: Guindalera Teatro S.L., Mariano Rochman

 

autor/a

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ESTRELLA SAVIRÓN (alias Agolpedeefecto).

 

Hago crítica teatral, pero sobre todo amo el teatro, e intento lograr la difusión veraz de la cultura. He colaborado en varios medios en España y fuera de nuestras fronteras y en programas de radio dedicados a las artes escénicas. En 2007 creé Agolpedeefecto.com, una revista digital que tenía como objetivo la difusión de la cultura, con amplitud de miras y aún sigo en el empeño.

 


 

fecha:

Noviembre 19

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