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Acero Puro. | |
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ORIGINAL Real Steel PAÍS EEUU DIRECTOR Shawn Levy GUIÓN Leslie Bohem, John Gatins, Dan Gilroy, Jeremy Leven (Historia corta: Richard Matheson). MÚSICA Danny Elfman FOTOGRAFÍA Mauro Fiore REPARTO Hugh Jackman, Kevin Durand, Dakota Goyo, Anthony Mackie, Evangeline Lilly PRODUCTORA DreamWorks SKG / ImageMovers / Angry Films GÉNERO Drama ESTRENO EN ESPAÑA: 2 diciembre 2011 |
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Hugh Jackman, quien encarna a Charlie Kenton, un boxeador fracasado que pierde la posibilidad de ganar un título cuando poderosos robots de 90 kilos y más de dos metros de altura comienzan a competir. Convertido en un promotor de poca monta, Charlie sobrevive ensamblando robots de bajo coste, a los que apunta en peleas del circuito amateur. Finalmente, cuando esta situación toca fondo, Charlie se asocia con su casi desconocido hijo Max (Dakota Goyo) para construir y entrenar a un auténtico robot campeón. A medida que suben las apuestas en la brutal arena en la que todo vale, Charlie y Max, contra todos los pronósticos, tendrán una última oportunidad de triunfar. Un ex-boxeador que estuvo cerca de ser alguien se encuentra en un futuro cercano (2020) metido en combates ilegales en el nuevo boxeo. La mayor diferencia es que ahora los que boxean son robots teledirigidos. Acosado por las deudas, sin un robot que esté a la altura y a cargo de un hijo de 11 al que renunció al nacer y del que tiene que cuidar tras la muerte de su madre. La película está llena de clichés: el canalla encantador con mal carácter pero mucho talento, el niño superdotado, la chica que por alguna extraña razón sustenta al protagonista, boxeadores marrulleros y sin escrúpulos, paralelismos entre entrenador y pupilo... Es una película hecha 100 veces, muchas de ellas mejor que esta, pero con robots. Además, para buscar la clasificación de Apta para todos los públicos a ratos es demasiado ingenua y simplista. Hugh Jackman no desentona pero se le ve más entretenido que motivado y Evangeline Lilly (Kate en Perdidos) es una mera comparsa con una bonita sonrisa. El niño (Dakota Goyo) cumple pero sin llegar a entusiasmar, pese a que desparpajo no le sobra. Bien los robots y las peleas, curiosos los pocos detalles futuristas (ordenadores, móviles, estadios...) y muy, muy flojita la historia. Seguramente los niños de 8 a 12 años saldrán bastante contentos del cine, pero sus padres no tendrán tanta suerte...
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| Por: Juan Pedro Martínez de las Pozas. Fecha de pase: Noviembre 11. | ||
