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'El destino puede poner tu vida en juego a una sola partida, mover ficha es lo único que te queda para ganar… o perder'.

Tras el éxito obtenido en el Teatro de La Abadia, donde tuvieron que prorrogar las representaciones, Silvia Marsó y su compañía, vuelven a Madrid, pero esta vez al Teatro Infanta Isabel, con el espectáculo musical basado en la novela homónima del prestigioso escritor austríaco, Stefan Zweig, “24 Horas en la vida de una mujer” dirigido por Ignacio García. 

Una aristócrata, acostumbrada a una vida burguesa y estable, tendrá una experiencia única, absolutamente inesperada, que le llevará a enfrentarse a todos sus principios vitales y morales. Con esta sencilla y poderosa historia, Zweig reflexiona sobre los misterios de la naturaleza humana y nos muestra cómo el destino puede convertirse en catalizador de un profundo debate moral. La presión social, las normas de conducta, el estatus y la religión condicionan cada uno de los actos del ser humano. Nosotros mismos somos los más activos guardianes de estas reglas aparentemente inamovibles; nuestros deseos más profundos, son autorreprimidos para no entrar en conflicto con lo establecido. Pero, cuando el destino nos empuja a una situación límite, cuando las pasiones se escapan a nuestro control... ¿somos capaces de romper esas barreras para conquistar la libertad?

Acompañados en directo por una orquesta de cámara, Silvia Marsó, Felipe Ansola, Germán Torres y Gonzalo Trujillo, nos trasladarán al Casino de Montecarlo, la Riviera, la Costa Azul, la antigua Viena… adentrándonos en una historia sobrecogedora, tórrida, trepidante, con unos personajes cargados de fuerza, que se debaten entre el bien y el mal, entre la moral y las más profundas pasiones…

(EN ROSA INFORMACIÓN FACILITADA POR LA COMPAÑÍA / TEATRO).

comentario:

24 HORAS EN LA VIDA DE UNA MUJER, novela escrita en 1925 por Stefan Zweig, se publicó en su primera edición dentro de una trilogía titulada ‘Confusión de sentimientos’, toda una declaración, en sus apenas 100 páginas, en cuanto a su temática, además ha sido llevada al cine en diversas ocasiones, en 1931, 1944, 1952, 1968, y 2002, y fue convertida en musical para el teatro por Christine Khandjian y Stéphane Ly-Cuong, responsables del libreto y canciones, y con música de Sergei Dreznin, estrenándose en París en 2015. A nuestro país llegó a finales de 2017 con la producción de Lamarsó produce, estrenándose en el Teatro de la Abadia en versión en castellano con traducción, adaptación y dirección de Ignacio García, un estreno que coincidió con el 75º aniversario de la muerte de Stefan Zweig. Ahora, llega al Teatro Infanta Isabel, convertido en un musical de cámara intimista protagonizado por Silvia Marsó.

Propósito audaz, arriesgado y valiente el de Silvia Marsó al producir este musical de pequeño formato y amplias miras, que además, protagoniza dando vida a la Señora C, acompañada de un elenco formado únicamente por tres actores (dos actores y ella) y tres músicos. De esta forma, se pone en escena un musical de decadente apariencia con indudable valor artístico y estético y una temática que, hoy en día, se siente ‘antigua’ aunque, no por eso carente de valor, sino todo lo contrario, ya que narra unos hechos que transcurren años antes de la Primera Guerra Mundial (aunque la obra fue escrita entre las dos Guerras Mundiales), que tienen una vigencia temporal muy extensa, no solo en la sociedad de la época y posteriores, sino incluso dentro del propio relato tratado, donde el tiempo juega su especial papel.

Parte de este juego, son los puntos en común entre las dos mujeres del relato, la Señora Henriette y la Señora C, que con historias parecidas (pero separados por aproximadamente veinte años), se ven bajo la implacable y rígida mirada de la sociedad y de su propio reflejo en el espejo de las normas aprendidas, lo que demuestra la vigencia y la fuerza de unas normas sociales y morales que marcaron épocas. Aunque, en la propuesta que nos ocupa, las alusiones a la Señora. Henriette, son meramente introductorias, sirven como detonante para iniciar la confesión de la Señora C y plantearnos argumentalmente el juego entre pasado y presente, con constantes cambios temporales que nos mostrarán una apasionada y confusa Señora C frente a una anciana que necesita contar su historia en secreto a un hombre, confidente y narrador (con la ambigüedad que ello supone, ya que al confesar sus secretos al confidente también los descubre a todos los espectadores otorgándonos el papel de confidentes y de sociedad juzgante, un juego literario bien aprovechado en este musical).

Otro factor que se remarca en la propuesta es la lucha emocional de una mujer, así, encontramos en la obra el enfrentamiento entre dos posturas antagonistas como parte del juego de la propuesta, por una parte, la rebeldía y la pasión de la mujer capaz de abardonarlo todo por amor, plantándole cara a una vida ‘cómoda’, luchando contra la hipocresía y contra las reglas de una sociedad conservadora, frente a una postura de sumisión hacia un hombre por el que es capaz de renunciar a su propia vida (como ella misma relata), añadiendo además un tercer elemento, la necesidad de confesar a otro esta cuestión, como parte de una sanación interior en la que no es útil ni necesario ser juzgada.

Aun siendo un relato corto, todavía dispone de más lecturas, ya que cuando están sobre la mesa pasiones que ponen a prueba las rígidas normas personales y sociales, y se enfrentan personajes reprimidos y muy apasionados, frente a otros bellos físicamente, pero inmaduros y egoístas, y tod@s ell@s están dispuest@s al juego, entramos en un terreno de análisis psicológico muy rico en matices e interpretaciones.  Sin embargo, no hay que olvidar que estamos ante un musical que antepone esta parte, siempre manteniendo el trasfondo de la propuesta, y aunque parece no explorar toda la fuerza del musical propiamente dicho frente a la dramatización literaria, evidencia una estructura musical compleja y elegante, aunque algo plana y lineal y una parte interpretativa muy literaria, en la que se puede disfrutar plenamente del excelente trabajo interpretativo y de la belleza estética.

Por ello, sin desmerecer a la parte musical ni estética, la mejor parte de la actual propuesta, es sin duda, el trabajo interpretativo. Silvia Marsó interpreta a la Señora C tanto en su madurez como siendo anciana, interpreta, canta, baila y llena el escenario con su personalidad y la fuerza de un trabajo con un evidente descaste físico y emocional, acompañada por Gonzalo Trujillo como confidente – narrador y Felipe Ansola como joven amante. Todos ellos, nos ofrecen variados momentos interpretativos y musicales de excelente calidad acompañados en riguroso directo por el piano de JOSEP FERRÉ - CARLOS CALVO TAPIA, el violín de SILVIA CARBAJAL - SARA VAQUERO y el violonchelo de IRENE CELESTINO CHICO - ÁLVARO LLORENTE, junto a la escenografía de Martín Burgos, la iluminación de José Alberto Tarín y el espacio sonoro de Nacho García.

Pero, independientemente de los momentos de lucimiento personal, esta es una propuesta que exige la sincronización y total coordinación de todo el equipo, elenco y músicos, por lo que finalmente, se consigue una propuesta elegante aunque mantenga en todo momento ese aire antiguo y caduco en el que destaca el juego con el tiempo y una psicología que mezcla presente y pasado, perdición y confesión, locura y maduración, acción y distanciamiento emocional, culpa y redención, en 24 horas que cambiaron la vida de una mujer madura.

 

ficha:

REPARTO
SILVIA MARSÓ: Mrs. C
FELIPE ANSOLA: El joven
GERMÁN TORRES / GONZALO TRUJILLO: El hombre

MÚSICOS
director musical y piano: JOSEP FERRÉ
piano invitado: CARLOS CALVO TAPIA
violín: SILVIA CARBAJAL - SARA VAQUERO
violonchelo: IRENE CELESTINO CHICO - ÁLVARO LLORENTE

dirección y adaptación: IGNACIO GARCÍA
dramaturgia: CHRISTINE KHANDJIAN / STÉPHANE LY-CUONG
composición musical: SERGEI DREZNIN
dirección musical: JOSEP FERRÉ

Novela de Stefan Zweig
Ayudante de dirección: Amparo Pascual
Escenografía: Arturo Martín Burgos
Iluminación: Juanjo Llorens
Coreografía: Helena Martín
Vestuario: Ana Garay
Coach vocal: Maribel Per
Diseño de sonido: Albert Ballbé
Fotografías: Eduardo Marco y Nacho Sweet
Comunicación: Toni Flix
Una producción de Lamarsó Produce

 

autor/a

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ESTRELLA SAVIRÓN (alias Agolpedeefecto).

 

Hago crítica teatral, pero sobre todo amo el teatro, e intento lograr la difusión veraz de la cultura. He colaborado en varios medios en España y fuera de nuestras fronteras y en programas de radio dedicados a las artes escénicas. En 2007 creé Agolpedeefecto.com, una revista digital que tenía como objetivo la difusión de la cultura, con amplitud de miras y aún sigo en el empeño.

 


 

fecha:

Abril 18

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